MANUEL ALEJANDRO: «A TRAVÉS DEL CRISTAL»

Dentro de la literatura encontramos autores que convierten la escritura en una auténtica vocación. Uno de ellos es Manuel Alejandro, escritor ecuatoriano que encontró en las palabras una forma de explorar emociones, inquietudes y mundos imaginarios.

A lo largo de su trayectoria ha publicado novelas, libros de cuentos, una autobiografía, un poemario y obras dedicadas al emprendimiento digital. También ha participado en certámenes literarios y ferias del libro, consolidando una carrera marcada por la constancia y la diversidad de géneros.

A TRAVÉS DEL CRISTAL

En esta ocasión quiero compartir un fragmento de una de sus novelas, A través del cristal. La historia nos presenta a Raúl, quien, tras la desaparición de Mía, emprende un viaje impulsado por unas inquietantes premoniciones que lo llevarán hasta Barcelona. Allí descubrirá que nada es lo que parece y deberá enfrentarse a una decisión que cambiará su vida.

Lo que más me ha llamado la atención de este comienzo es cómo consigue generar intriga desde las primeras líneas. El misterio aparece de forma natural y deja al lector con ganas de descubrir qué se esconde detrás de la desaparición de Mía.

ASÍ COMIENZA ESTA HISTORIA

El mismo sueño. ¡Tres veces! ¡Una advertencia imposible de ignorar!
Cuando Mía desaparece sin dejar rastro rumbo a Barcelona, Raúl sabe que no es una huida ordinaria; sus premoniciones se lo gritan. Sin pistas y guiado solo por un presentimiento, se lanza a una búsqueda desesperada al otro lado del océano.
Lo que Raúl encuentra bajo las luces sombrías de España no es a la joven de la que se enamoró en su adolescencia. Mía ha caído en una red de secretos y supervivencia de la mano de Sergio, un enigmático empresario con una doble vida peligrosa. Ahora, Raúl debe decidir: ¿luchar por la mujer que recuerda o salvar a la mujer en la que se ha convertido?
Un amor a prueba de tiempo.
Un secreto oscuro en el corazón de Barcelona.
Unas premoniciones que se cumplen de la forma más cruel.
Una historia desgarradora sobre el destino, las segundas oportunidades y el valor de despertar antes de que la oscuridad lo consuma todo.
«Una de las obras más maduras de Manuel Alejandro. Con su estilo inconfundible, el autor nos obliga a romper el cristal a través del cual solemos observar la realidad, revelando las verdades que preferimos ignorar».

FRAGMENTO DEL CAPÍTULO I

No sabría decir si era noche o día, si afuera llovía o el sol rompía el cielo. Lo único que sé es que te buscaba, a ti, Mía.

Caminaba entre calles sin nombre, como guiado por algo más profundo que la razón: el presentimiento.

Subí escaleras desvencijadas en un edificio que parecía latir con cada paso. En mi pecho el corazón golpeaba con una fuerza que no era humana.

-¡Aquí estás!- me dije, tocando la puerta del departamento con la certeza de quien regresa a casa tras una eternidad. Abrió una mujer que no reconocí. Su rostro tenía la frialdad de las mentiras bien entrenadas: «Ella no está» -me dijo-. Pero yo sabía. Lo sentí. Como se sienten las verdades que no necesitan ser dichas.

Forcejeé con ella. No por violencia, sino por amor. No por rabia, sino por urgencia. Y entonces, tras ese pequeño caos, te vi.

DESCUBRE EL UNIVERSO DE ESTE AUTOR

Manuel Alejandro es uno de esos escritores cuya trayectoria demuestra una pasión constante por contar historias desde diferentes géneros y perspectivas.

Tal vez esta historia sea tu próximo descubrimiento literario. Quizá sea justo la historia que estabas buscando. ¿Te animas a comprobarlo?

3 comentarios

  1. La busca sin noche o día, sin tiempo fijo. La presiente. Su latido avanza por el lugar desvencijado y empujando la mentira de esa cara, hasta que finalmente la ve. Muy original. Y aunque prescinda del sol o de la oscuridad, el paisaje es sensorial y su amor un estallido. Bellísimo. Distinto.

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